lunes 30 de noviembre de 2009

O XIGANTE E A PULGA

Érase unha vez un xigante chamado Marcelo. Marcelo tiña os ollos azuis e era gordecho, tamén tiña os brazos gordos, igual que as súas pernas.
Un día Marcelo foi dar un paseo e de repente tropezou cunha pedra e no chan topouse cunha pulga que case esmaga. A pulga púxose na súa cabeza e quedou alí para sempre. O xigante empezou a lavarse cun champú especial para a cabeza. Pero, un día cando ía a votar o champú a pulga díxolle que non, que iso a ía abafar.
O Xigante asombrouse e exclamou: -Como unha pulga pode falar!
Así que empezaron a ir a dar paseos. A xente asombrábase pero a eles non lle importaba porque eran moi bos amigos.
DESIRÉ V. G. (3ºB)

viernes 30 de octubre de 2009

UNA AVENTURA EN EL BOSQUE

Un día de primavera nació en el bosque un pajarito.
En este bosque como en todos había animales de otras especies. Sus árboles eran altos y verdes, y su río de agua clara lo cruzaba.
Este pájaro se llamaba Rufino. Tenía tres hermanos que se llamaban: Tigrilla, Ormina y Erminez. Solían jugar al escondite, a las carreras y a muchos otros juegos. Sus amigos eran: Cornelius, que era una golondrina igual que ellos; Pepita, que era una conejita; y Fiuncho, que era una ardilla.
Cuando estaban aburridos exploraban el bosque en busca de cosas nuevas.
Un día de estos aburridos encontraron una cueva escondida detrás de unos arbustos. Como no les daba miedo nada dicidieron entrar en la cueva. Al principio todo era oscuridad. Cuanto más andaban se veía una luz al final de la cueva. Cuando llegaron al final descubrieron un claro que daba a otro bosque.
No era un bosque como el que ellos conocían, si no que era un bosque seco y triste. Rufino y sus amigos no sabían porqué el bosque estaba así. Al fondo había una casa con muchas estatuas en el jardín.
Rufino y sus amigos se preguntaron:
-¿Quién vivirá en esa casa?- Preguntó Fiuncho.
-No lo se, Fiuncho-dijo Cornelius un poco asustado.
Cuando vieron las estatuas de cerca descubrieron que eran animales como los que hay en su bosque, pero estos estaban petrificados. Llamaron a la puerta y les abrió un hada que les explicó porqué el bosque estaba así de triste y seco. El hada se llamaba Fátima y no sabía como devolverle la vida al bosque ella sola.
Les preguntó sus nombres y les pidió ayuda. Les contó lo que pasó y qué tenían que hacer para recuperar ese bosque.
-Tenemos que juntar agua de una catarata, tierra del bosque, coger unas hojas de un árbol verde y hacer una poción diciendo estas palabras: "El bosque queremos recuperar para que vuelva a la vida y florezca otra vez"
-A que esperamos- dijo Rufino
-Pues no hay agua en el río y los árboles y plantas están secos- dijo el hada con tristeza.
-Pero nosotros si tenemos agua y hojas verdes que trajimos para merendar-dijo Pepita.
-¡De verdad! ¡Eso sería maravilloso!. Ahora sólo necesitameos una olla y mi magia- dijo el hada. Cogió una de sus ollas y echó todo dentro. Cuando estuvo lista la poción el hada dijo las palabras mágicas: "El bosque queremos recuperar para que vuelva a la vida y florezca otra vez". Pasaron unos minutos y el bosque volvío a la vida con fuerza y las estatuas recuperaron también la vida.
Fátima les dió las gracias por su ayuda y los invitó a volver siempre que quisieran pero no debían contárselo a nadie porque era un bosque secreto.
LAURA PORTELA 3ºB

domingo 18 de octubre de 2009

LA VENGANZA

En un pueblecito de Alemania llamado Hamburgo, vivía un chico llamado Axel. Vivía con su tío Robert Walton y su tía Kelly, que en realidad era Margaret Walton.
Su casa era grande, tenía dos pisos, en el de arriba los dormitorios y en el de abajo el comedor, el salón, la cocina y el baño.
Axel era muy estudioso. Sacaba sobresaliente en todo, menos en conocimiento del medio, que sacaba matrícula de honor. Pero, aunque siempre tenía buenas notas, sus tíos eran muy malos con él.
Axel un día harto de sus tíos dicidió escaparse de casa y vivir con su novia, Lucy. Se escapó, pero, se llevó: su perro, su ropa, su dinero (1000000) y lo más importante de todo, los recuerdos de sus padres.
Lucy tenía una casa a las afueras de la ciudad. Era pequeña, comparada con la casa de sus tíos, pero, muy ordenada. Lucy le dijo que se podía quedar, pero, que luego se irían a vivir a París.
En París se compraron una casa más grande que la de sus tíos. Tenía dos pisos: dos baños y una habitación en el piso de arriba y un comedor, una cocina y un salón en el de abajo.
Un día cuando iban a la compra vieron un cartel: "Desaparecido. Recompensa de 500000 euros. Su nombre es Axel"
-Axel tienes que cambiar de nombre- le dijo Lucy.
-Sí, pero, ¿Para qué?, nunca me van a pillar
Axel y Lucy siguieron de compras ...
MANUEL 5ºB
O conto segue, pero, como o rematarías ti??

lunes 3 de marzo de 2008

"AS LETRAS E OS NÚMEROS"

Os alumnos e alumnas de 5ºB tamén escriben e contan contos. O tema era "As letras e os números" e estas foron algunhas das súas creacións:




Roberto Jiménez (5ºB): “La dimensión de números y letras”

Un día, Roberto (un chico que inventa juegos), jugando con las letras y los números, entró en una dimensión.
Al despertarse estaba en el medio de dos murallas, en una había un uno. Estaba despierto, siempre mirando hacia delante. En otro sitio había una O, gorda y dormilona. Le preguntó a la O pero no se despertó, después fue al uno y le dijo.
-¿Dónde estoy?
-En la dimensión de los números y las letras, por supuesto-respondió el uno.
-¿Y dónde es eso?- preguntó intrigado Roberto.
El uno quedó intrigado y respondió: -Pues en una dimensión invisible dentro de la Tierra, y solo pueden entrar los que juegan con los números y las letras. Y eres el primero.
-¡Cómo mola!- Exclamó Roberto.
Y unos segundos después, las letras atacaron a su muralla. La d soltaba ies, como flechas, la l como escalas para trepar. De repente, salieron todos los números, excepto el dos, a ver si lo adivinais, era un pato. Ellos fueron a la charca de las letras y atacaron desde dentro. La g acompañaba a la ü, que llevaba dos bombas para destruir la muralla. Entonces gritó Roberto:
-¡Parad! ¿Por qué no podeis hacer la paz? Os ayudareis mutuamente.
Cuando dijo eso todos fueron amigos. Y entonces, Roberto volvió a su cuarto.



Maryam Moukhass (5ºB): “La pelea de letras y números”

En el mundo de las “letras y números”, las letras se peleaban con los números.
-¡Nosotras somos mejores que vosotros! Porque nosotras podemos formar: palabras, frases, textos, cuentos, etc… y si no existimos nosotras no existirían los idiomas. Incluso podemos escribiros a vosotros y vosotros a nosotras no, también si no existieramos, no existirían los nombres de calles, ríos, apellidos y sin nosotras no podríais aprender lengua castellana o gallega.- decían las letras.
Los números les dijeron: Ja, ja, ja, nosotros somos mejores que vosotras porque podemos hacer sumas, restas, multiplicaciones, divisiones, problemas, códigos, etc… Sin nosotros no habría transportes porque llevan matrícula y si no hay matrícula te coge la policía como si el transporte fuera robado y si no hay transporte no podemos viajar, no podemos comer,…
De repente apareció el señor punto y les dijo: - No discutais por favor, tampoco podríais acabar una frase sin un punto. Los números tampoco podrían escribirse por ejemplo, mil sin un punto sería: uno cero cero cero. Ser todos amigos es lo mejor.
Y ahora todos son muy amigos en el mundo de las letras y los números.

David Misa (5ºB): “El planeta de las letras y números”

Érase una vez un mundo formado por letras. Los objetos eran las letras. A los números les gustaba lanzar la V como boomeran, la I como flechas y la A como arco. Había muchas cosas. La O era una bola, la Q era una bomba de agua, la H era una escalera, la U era un cañon, la L era una pistola de agua, … Nos gustó ese mundo, tanto que, Juanito Pierdedía dicidió vivir allí. Jugaba a fútbol usando la O mientras jugaban también los dieces, se mojaba con los 7 usando las L y las Q,… y un día entró en su casa y resultó que era la casa del presidente millón. Entonces dijo Juanito:
-Señor Millón, quiero decirle una coas, es que tiene que cambiar algunas cosas en este planeta.
-¿Pero cuáles y por qué?- Preguntó el señor Millón.
- Pues las casas podrían ser A y los arcos D, y en las casas podría poner los nombres de quienes viven en ella- Respondió Juanito- Además, como la iglesia es una M, pues para no confundirla con una casa y la D de arco porque quedaría mejor.
Y así fué. Los números respetaron a Juanito y convencieron al presidente de que hiciera esculpir una estatua de Juanito en la que ponía: “Juanito Pierdedía, la persona más ingeniosa que vive en el planeta de las letras y los números”.

sábado 19 de enero de 2008

CREANDO CONTOS

Os nenos/as de 4º de Primaria están a dar pasos de xigante no seu camiño como autores de fama mundial.
Entre todos fixemos o principio dunha historia respondendo as preguntas: quen foi?, onde foi?, e que lle pasou?. Cada un respondeu a unha das preguntas e pasoulle a folla ao seu compañeiro. Así saíronnos principios moi orixinais que deron lugar ás seguintes historias:

Andrea Míguez (4º Primaria)
Érase unha vez un neno chamado Manolo. Manolo tiña un compañeiro moi especial. Era un oso que se chamaba Xoán. Os dous estaban xuntos todo o tempo.
Un día decidiron ir dar unha volta pola aldea, pero como se aburrían apeteceulles subir ao monte para ver animais.
Cando chegaron ao monte non viron ningún animal pero sí unha chea de tractores que andaban dun lado para outro. Un deles pasoulles tan preto que tiveron que arrimarse a beira do camiño para deixalo pasar. Manolo, que era moi xogueton, decidiu saltar unha pedra e como estaba á beira do camiño caiu de cu por un barranco abaixo.
O seu oso quixo botarlle unha man, pero non, por máis que se esforzou, o único que conseguiu foi caer el tamén.
O home do tractor ao escoitar o ruído que fixo o oso ao caer desuse conta de que pasaba algo raro e foi ver. Alí estaban o oso máis Manolo no fondo do barranco. O home colleu unha corda do seu tractor e botoulla. Pouco a pouco o oso máis Manolo foron subindo.
Á noitiña, cando chegaron á casa, contáronlle a súa avoa a súa aventura no monte, e, así, un día aburrido, converteuse nun día moi especial.


Sara (4º Primaria): “Os gatos máis contentos”
Había unha vez un gato que vivía en Marte. Un día o gato caiu por un barranco. Co golpe quedou inconsciente. Ao día seguinte, cando espertou, non se lembraba de nada, nin sequera do seu nome. Pensaba e pensaba pero nada, non era quen de lembrar ningunha cousa. O gato comezou a porse moi triste e a sentirse moi só. Tiña unha pena tan grande que deixou de comer. Pasou un mes enteiro e o noso gato seguía triste e moi, moi, moi fraco. De súpeto, apareceu outro gato cunha corda e sacouno daquel buraco. Ao velo tan fraquiño decidiu levalo a un dos mellores restaurantes para gatos de Marte. Unha vez alí, o noso gato comeu ata fartar. Xa comido era hora de tomar un bo descanso, así que os dous gatos buscaron unha boa caixa de cartón e durmiron xuntiños toda a noite. Ao día seguinte, cando espertaron o noso gato mirou ao seu compañeiro e, de súpeto, xa non lle importou ter perdido a memoria porque tiña un novo amigo.

Nerea (4º Primaria): “Un can que vivía en Redondela”
O outro día fun a Redondela e encontreime cun can moi bonito. O can comezou a seguirme. Era un can moi bonito.
Cando cheguei a casa ensineille o can á miña nai. A miña nai comezou a berrarme, non quería cans na casa. Eu pedinlle por favor que mo deixara quedar, chorei, pataleei, supliquei, ... coa rabia ata arriquei os botóns da chaqueta pero non houbo maneira. O que si conseguín foi un bo castigo.
Resignado levei o can á casa dunha amiga pero tampouco lle deixaron quedarse co can. Despois de varios intentos ocurríusenos, aos seus amigos máis a min unha gran idea.
Ao día seguinte, ao chegar ao colexio construimos unha caseta entre todos e, logo, comprámoslle un collar e un xoguete.
Tivemos que darlle unha ducha e cepillalo moi ben.
Cando o noso can estaba listo votamos para porlle un nome e despois de moitas deliberacións puxémoslle: Roqui.
Dende ese día imos todos os días onda el. Nunca está só.
Agora estamos adestrándoo para que aprenda a sentarse, a poñerse en dúas patas, a deitarse e ata queremos que baile. Porque , como sabemos todos, ao cole vense a aprender.